Cómo conseguí (y tú también puedes) una transición pacífica a su habitación

Cómo conseguí (y tú también puedes) una transición pacífica a su habitación

Mi hijo mayor pronto cumplirá los tres años. Hasta hace algo más de un mes, dormía con nosotros en nuestra cama. Pero por un problema de humedades en el dormitorio tuvimos que “mudarnos” a otra habitación. Fue entonces cuando pensé que era un buen momento para que mi hijo durmiera solo en su cama, en su habitación. ¿El único requisito imprescindible que me marqué para lograrlo? Ni el más mínimo trauma durante la transición.

Uno de los aspectos que más me apasionan de criar con apego o de forma respetuosa es que, ante todo, impera el sentido común. Ésa es la razón principal por la que nunca estuve especialmente preocupado en cuando llegara el momento de pasar a mi hijo a su habitación: estaba convencido de que, si el niño se sentía seguro ante el momento del sueño, no tenía por qué tener ningún tipo de aversión a dormir solo en su habitación.

Pero soy consciente de que este tema preocupa bastante, y más aún en padres que hacen colecho o que tienen el firme propósito de educar de forma pacífica a sus hijos. Lo curioso es que, muchas veces, estos padres no saben que son los que más opciones tienen (en comparación con otro tipo de crianzas más tradicionales) de que el paso se produzca sin episodios de ansiedad.

A continuación te explico cómo conseguí yo, y cómo tú también puedes, que el pequeño pase a dormir solo en su propia habitación. No quiero hablarte de plazos, porque sin duda cada situación es diferente, y lo que a mí me llevó x días a ti te puede llevar más, lo mismo, o menos. Lo que sí te confesaré es que en mi caso duró, con todo, bastante menos de lo que me esperaba. Mi recomendación es que no te fijes un plazo. A medida que os vayáis afianzando en las etapas verás claramente cuando es el momento de continuar con la siguiente.

Etapa 1. Antes (mucho antes) de la transición

Sin duda, la etapa más importante. Idealmente, comprende desde el nacimiento mismo hasta el día en que te planteas el traslado a su habitación. No te quiero engañar: para que no haya traumas durante la transición es (casi) imprescindible que tampoco los haya habido anteriormente en relación al sueño. Por este motivo habrás leído u oído en muchas ocasiones acerca de la importancia de no hacer coincidir el paso a su habitación con acontecimiento de especial relevancia en el ámbito familiar, como una mudanza, la llegada de un hermanito, etc.

Conozco muchos casos en los que los niños han asociado fuertemente una o varias experiencias desagradables al momento de dormir. La parte mala es que esto complicaría un poco las cosas. ¿La parte buena? Que sólo “un poco”. El mismo “poco” de paciencia extra que vas a necesitar, sobre todo cuando alcances la Etapa 3.

Si tu hijo no ha tenido ninguna experiencia negativa con el sueño, todo será mucho más fácil, porque se sentirá menos inseguro durante toda la transición. Te sorprenderá, como a mi, la “magia” de la crianza respetuosa sobre la auto percepción de seguridad de tu hijo.

Etapa 2. Colecho en los 90.

Lo siento, pero un propósito tan honroso como es el no querer causar ningún trauma a tu hijo requiere cierto esfuerzo. En esta etapa te tocará dormir con tu hijo en su cama (¿90 centímetros de ancho? Vaya…).

No infravalores la importancia de este período. Tu hijo, acostumbrado a la seguridad y comodidad de vuestra cama, se va a encontrar sin pedirlo con una cama nueva, en un ambiente nuevo. Necesitará un tiempo para sentirse seguro y a gusto. Sí, ya sé que es incómodo que los dos durmáis en una cama tan estrecha (espero que no sufras como yo de fuertes dolores de espalda). Pero no la fastidies ahora, ¡que estamos empezando!

Resiste esa tentación pícara y mordaz de levantarte cuando ya creas que está profundamente dormido. Porque no lo estará, se va a despertar, y ya mal. En esta época lo normal será que haya pequeños despertares no traumáticos. Cuando pase al menos una semana entera sin esos despertares puedes plantearte pasar a la siguiente etapa.

Etapa 3. El papá transfuga

En este momento ya puedes salir de su cama una vez que te asegures de que está plenamente dormido. Eso sí, no te vayas muy lejos, porque todavía te tocará volver a meterte de vez en cuando, durante la noche. Cuanto más rápido acudas a su reclamo, mejor, así evitarás que sienta miedo por no encontrarte o notarte cerca y dicho miedo derive en una asociación negativa a la experiencia de dormir solo.

Si puedes, coloca un colchón al lado o muy cerca de su cama, en la misma habitación. En mi caso particular tenemos una litera, cuya cama superior todavía no está siendo utilizada por mi otro hijo.

No te desesperes si se repiten varias noches seguidas con reclamos. Recuerda que tu hijo se estará encontrando durmiendo sin sentir vuestro contacto por primera vez en su vida, y acostumbrarse a eso requiere un tiempo. En mi caso, esta fue la etapa más larga de todo el proceso (aproximadamente 10 días).

Etapa 4. Acampando en su habitación

¡Bien! Ya estás muy cerca de conseguirlo. Así que olvídate de esa idea que ronda tu cabeza de irte ya a tu añorada cama de matrimonio, que todavía falta un último paso que te recomiendo que des para consolidar todos los avances que ya has alcanzado.

En esta etapa permanecerás al lado de la cama (no dentro) hasta que tu hijo se duerma, manteniendo un contacto físico directo (por ejemplo, dándole tu mano) si lo necesita. Durante este período tendrás dos grandes aliados: los cuentos infantiles y los auriculares. Sobre los primeros, éste es un gran momento para disfrutar del placer de la lectura, que además le ayudará a relajarse. En cuanto a los auriculares, porque te servirán para escuchar algún programa de radio o música mientras se queda dormido (algo que, sobre todo al principio, puede llevarte incluso una hora).

Una vez que se haya quedado dormido puedes irte a tu asentamiento provisional que has montado en su habitación. La diferencia de esta etapa con la anterior (Etapa 3) es que en este caso no te llegas a meter en su cama. Además, los despertares y reclamos durante la noche serán cada vez menos frecuentes, aunque puede haber pequeñas regresiones que pasan en un par de días.

Este período será probablemente, para tu sorpresa, más corto de lo que a priori podrías pensar.

Etapa 5. Cada mochuelo a su olivo

¡Enhorabuena! Ahora es cuando te darás cuenta de que el esfuerzo mereció la pena. Tu pequeño ya es capaz de dormir la mayoría de noches solo en su propia y chulísima cama, en su propia habitación. (¡Qué rápido crecen, ¿verdad? …)

¡Un momento! ¿¡Cómo que la mayoría!?“. Pues porque ocasionalmente tu hijo te reclamará para dormir con él o pedirá dormir con vosotros en vuestra habitación. No te preocupes, no se va a desacostumbrar. No es de extrañar que lo pidan si han tenido un mal día en el cole, si no pudimos pasar ratos de atención exclusiva con ellos durante el día, si tienen alguna pesadilla o si se encuentran mal físicamente. O simplemente porque les apetece.

Estoy seguro de que, cuando hayas alcanzado esta etapa final, te sentirás muy orgulloso y feliz de haber optado por un método pacífico para que tu hijo se “mude” a su habitación.

 

No te olvides de lo más importante: la clave está en evitar la asociación entre la hora de dormir y ansiedad en el niño, en cualquiera de las etapas que te he enumerado. Si en alguna de ellas se ha producido algún episodio de ansiedad, espera que esa etapa sea un poco más larga, o incluso que volváis a la anterior. No pasa nada, volveréis a avanzar.

¿Te animas a hacer la transición con este método? Si es así, por favor, cuéntanos a todos cómo fue tu experiencia escribiendo un comentario aquí abajo. Y si no te he convencido de que puedes conseguirlo o aplicaste tu propio método, ¡cuéntanoslo también!

Himar Viera

Apasionado de la crianza basada en el respeto y el cariño. Entusiasta y estudiante de Psicología. Mi mayor logro: ser padre. Me ha cambiado la vida.

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Crianza respetuosa Experiencias

22 comentarios

  1. Paula Lago dice:

    Excelentes consejos, Himar. He de decir que practicamos colecho con mi nena mayor (hoy 12) y mi niño más pequeño (ahora 7) y sin saber que se llamaba así! Lo aprendí cuando comencé a leer sobre crianza respetuosa y con apego hace unos 3 o 4 años atrás. Mira por donde que ya lo practicaba casi todo, seguramente porque así fueron mis padres conmigo.
    El tema de la transición es importante. En nuestro caso mi niño aun sigue durmiendo con nosotros pero debo admitir que es porque no cuenta con cuarto propio por ahora y no quiere compartir con su hermana la habitación (natural, claro) por ello ahora estamos arreglando el living de casa para transformarlo en un playroom donde mi hija pueda mudarse y así mi niño tenga donde dormir.

    • Himar Viera dice:

      ¡Hola, Paula!
      Yo estoy convencido de que criar de forma pacífica, respetuosa, es la tendencia natural de todos los padres, y que es el peso de la sociedad, el estrés laboral, etc. lo que hace que, en la búsqueda de la comodidad y practicidad de los padres, se deje de tener en cuenta la psicología de nuestros hijos.
      Me imagino que cuando ya no duerma ninguno de vuestros hijos con vosotros después de tantos años… ¡os va a dar mucha pena! :-D
      ¡Muchas gracias por contar tu experiencia!

  2. Marta dice:

    Hola Himar,

    Podria haber algo similar para retirar el pecho? Se que todos dicen que lo ideal es un destete natural, pero no me veo con fuerzas de eperar hasta que eso ocurra, mi hijo pequeño tiene dos años y mama de día y de noche. Me gustaría retirar el pecho sin que sufran pero no lo consigo con lo de distraerle….algun consejo?

    • Himar Viera dice:

      ¡Hola Marta!
      Yo te recomiendo lo que hicimos nosotros y que nos funcionó muy bien, si podéis hacerlo: que el papá y él se vayan unos días a dormir a otra habitación. Las primeras noches pedirá el pecho, claro, porque es a lo que está acostumbrado. Es normal. Ahí es Papá quien tendrá que hacer un pequeño esfuerzo. Pero funciona.
      Me apunto para un futuro post hablar sobre el destete nocturno con la ayuda de los papás ;-)
      ¡Gracias por comentar!

  3. Silvana dice:

    Hola!!
    Gracias por compartir tu experiencia :) Mi hija tiene 3 años y medio y aun duerme con nosotros, aunque no siempre fue así… Dormía en su cuna junto a nosotros y la verdad no recuerdo como llegó a nuestra cama y nunca mas quiso irse jejejeje. Estamos armando su dormitorio de a poco, tratando de dejarlo muy cómodo y lindo para que le entusiasme dormir ahí. Lo que a mi me preocupa ahora, es que ella se duerme muy tarde y lucha contra el sueño… como que sufre cuando llega la hora de dormir. Nosotros caemos muertos y ella habla y habla para no dormirse… a veces lloriquea hasta que ya no puede mas. Esto se incrementa ahora que en mi país es verano, ya que oscurece tarde y hace calor. Crees que esto sea algún tipo de ansiedad en ella?
    Saludos y gracias :D

    • Himar Viera dice:

      Hola Silvana,
      En absoluto creo que se trate de ansiedad. Posiblemente se trate simplemente de un pico de actividad que suele tener por la noche, cuando se acerca la hora de dormir. En este sentido yo te recomiendo que por una parte y si te es posible, ahora que viene (para ustedes) el buen tiempo, hagáis alguna actividad física más o menos intensa por la tarde. Por ejemplo, jugar en el parque, montar en bici, patinar, etc. Así llegará más cansada a la hora de dormir, y tendrá más ganas.
      Por otra parte también procurar evitar las actividades “intensas” cuando se acerque la hora de dormir: la tele o las tabletas, en ese sentido, no suelen ayudar mucho cerca de la hora de dormir. Puedes incluso probar a poner algo de música de relajación. Y también suele ir muy bien dejar el baño para el último momento antes de dormir. Saldrá muy relajada.
      ¡Mucha suerte!
      Y gracias a ti por compartir también tu experiencia ;-)

  4. Alba dice:

    Mil GRACIAS por compartir, nos servirá de guía el día de mañana…
    Nuestro hijo tiene 2 años y medio y todavía toma bastante pecho por la noche… así que a día de hoy me resulta difícil planteármelo.
    Aunque yo pensaba que igual llegaba un día que él pedía dormir en su habitación… no? jejej
    Por otro lado, hemos pensado que el día que quiera dormir solo, cambiaremos las habitaciones, porque la nuestra es más grande y sólo la usamos para dormir y él aprovechará más el espacio para jugar y demás… así que la transición la haremos nosotros, así igual es menos “traumático”…
    Muchas gracias por el post, espero también el del destete nocturno ;)
    Parece que vuelves a coger ritmo en publicar, cuidado que nos acostumbramos rápido a lo bueno jijiji ;)
    Un placer, como siempre

    • Himar Viera dice:

      ¡Hola Alba!
      Sí, ese día yo creo puede llegar si el niño siente la motivación suficiente por su propia habitación. Pero en ningún caso creo que esa predisposición llegue todavía con 2 años y medio.
      Muy buena idea la que tenéis sobre el cambio de habitación. Eso ayudará algo, sí. De todos modos, si todavía estáis todos a gusto durmiendo juntos, no tengáis prisa, que seguro que luego lo echarás algo de menos, ¡jajaja!
      Espero poder coger el ritmo de escribir entradas a menudo. Con comentarios como el tuyo me lleno de fuerzas para conseguirlo.
      ¡Un placer leerte! ¡Muchas gracias!

  5. elisa dice:

    hola, practicamos colecho. ahora mi hijo con 5 años pasó a su habitación junto con su hermana de 21 meses. he de confesar que en este mes y medio de dormir separados ha habido noches de todo tipo y lleva una semana en que despierta llorando y quiere volver a dormir a nuestra cama.
    Yo dejé de dormir en su cama porque el espacio reducido y los despertares me estaban volviendo loca.
    ¿estoy a tiempo de retomar el proceso y recomenzar? o hay sugerencias para “borrar” el susto de estas noches pasadas en que durmió solo y lloró?
    suelo tener paciencia pero creo que mal dormir trastoca; claro que ahora me preocupa que mi hijo mal duerma.
    ¿Hay recomendaciones para trabajar miedos? ya que de día a veces pide que le acompañemos a hacer cosas a otra habitación

    gracias

    • Himar Viera dice:

      Hola elisa,
      Por supuesto que estás a tiempo. Es absolutamente normal que, cuando estamos cansados por no dormir no podamos rendir a nuestro mejor nivel.
      Si te pide que le acompañéis a otra habitación cuando estáis en la suya, efectivamente podría deberse a que ha asociado una experiencia desagradable a esa habitación.
      Yo te recomendaría intentar primero volver a dormir juntos, independientemente de en qué habitación. Si intentarlo en su cama te resulta muy incómodo, puedes empezar de nuevo por dormir en vuestro dormitorio durante unas semanas, hasta que observes que no se producen despertares traumáticos. A continuación, le explicaría algo así: “cariño, a partir de esta noche tengo que dormir en tu habitación, y me gustaría que durmieras conmigo, ¿te apetece?” (si en ese momento te dice que no, no lo intentes esa noche, espera algunas noches más). A partir de ese momento intentaría retomar todas las etapas que enumero en esta entrada.
      No sé si te será posible, pero otra idea sería poner un colchón grande en su habitación en donde estéis más cómodos. O bien desarrollar las etapas en vuestra cama grande, y una vez que se acostumbre a dormir solo será algo más sencillo pasar a su habitación.
      ¡Mucha suerte! Seguro que lo consigues, sin traumas :-)
      Un saludo y gracias por contar tu experiencia.

  6. Natalia dice:

    Hola Himar
    Nosotros tenemos un peque de casi 4 años y uno de casi 2 años.
    Con el mayor teniamos pensado hacer mas o menos eso, mi marido tiene pensado dormir con él el tiempo que haga falta.
    A mi lo que me tiene ya un poco angustiada es el pequeño. Aun hace muchas tomas nocturnas y me despierto mil veces. Ya son muchos años y estoy ya muy cansada. Me gustaria mucho leer tu articulo sobre el destete nocturno. Yo lo del papa lo descarte, porque algunas noches en las que aun no nos hemos acostado y el peque ya duerme y se despierta, hemos intentado que fuera el papa a consolarlo y es que llora desconsoladamente pidiendo por mi. Y al final lo cojo, porque me da mucha pena. No se como hacerlo… el dia mas o menos lo llevo bien, pero las noches son muy pesadas.
    Gracias y espero poder leerte pronto!

    • Himar Viera dice:

      ¡Hola Natalia!

      Comprendo que estés cansada, seis años con todas sus noches dando el pecho debe ser muy, muy agotador. Me “quito el sombrero” con madres como vosotras, en serio.

      Me voy a mojar: yo no soy partidario de alargar el pecho más allá de la comodidad de la madre sólo por la comodidad del niño. Si el pecho deja de ser cómodo para cualquiera de los dos, en mi opinión debería cortarse, con la única consideración de que si el bebé tiene menos de 2 años, trataría de hacer un esfuerzo extra.

      Dicho esto, y aunque no os funcionara cuando lo intentásteis, ciertamente creo que la mejor opción es la de que el padre duerma con él durante un tiempo. Si está muy apegado al pecho lo va a pasar un poco mal, no lo podréis evitar. Es importante que el niño no tenga estrés, pero aún más importante es que el padre o la madre le acompañe durante esos momentos de estrés. Y ahí está el esfuerzo que hará el Papá, teniendo muchísima paciencia, sobre todo durante las primeras noches.

      Por supuesto que se puede hacer muy duro. Pero también debes entender que tus hijos necesitan lo mejor de Mamá, y si Mamá está agotada no podrá facilitárselo. Así de simple, así de complicado.

      Mucha suerte Natalia.
      Un abrazo fuerte.

  7. Ana dice:

    Hola,me a gustado tu experiencia,lo que pasa es que nose si en mi caso funcionaria,y es que os cuento: Mi niña va a cumplir 3 años,y nunca hemos tenido ningun problema a la hora de carmiarla de habitacion y de la cuna para la cama,hasta que de pronto este año nos hemos ido de viaje a ver a unos amigos a Andalucia y hemos tenido que dormir los 3 en la misma habitación y en la misma cama,una semana.
    Luego cuando nos regresamos a nuestra ciudad,nuestra casa,derepente no quiso dormir sola,yo dije bueno sera por la costumbre de alli aunque solo fue una semana,pero lo fui dejando y dormia yo en su cama con ella y a mitad de la noche me iba para mi cama,asi pues ya llevo como unos 6 meses y ahora es peor porque en cuanto me voy de su cama a la hora o asi ya se despierta y se viene para la nuestra. Cada vez que le pregunto porque no quiere dormir sola me dice que es que tiene miedo,pero yo le explico que no pasa nada q nosotros estamos cerca y que no hay miedos,pero no hay manera,siempre acabo durmiendo con ella.y es que yo os pregunto,¿ Como me podriais ayudar? porque ella antes a las 9 de la noche estaba en su camita ella sola,le daba las buenas noches y dormia hasta el dia siguiente.Gracias espero que me podais ayudar o explicarme que le puede pasar.

    • Himar Viera dice:

      Hola Ana,

      Parece que vuestra hija ha descubierto a los casi tres años lo maravilloso que es dormir con Papá y Mamá, jejeje. Por lo cuentas no parece que en este caso el problema sea tanto la habitación en sí, sino más bien el no tener el contacto físico directo de alguno de vosotros. ¿Tenéis la posibilidad de poner un colchón pequeño en vuestra habitación para que durmáis separados pero en la misma habitación? Si aún así tuviera despertares con angustia, podréis descartar que sea problema de verse sola en la habitación.

      Comprendo tu frustración, por algo que ya estaba conseguido y donde habéis “dado un paso atrás”. Si al final descubrís que no se trata de miedo, sino de una necesidad descubierta de dormir con vosotros, intentad darle algo más de tiempo sin ningún tipo de conflicto, para volver a intentarlo de nuevo en un par de meses.

      Mucha suerte, Ana. Y muchas gracias por contar tu experiencia.

  8. Barbara dice:

    Hola Himar,

    Yo hago colecho con mi niña de 3 años, hace unos meses logró acostarse en un colchón en la habitación, pero hace un mes aproximadamente le pusimos la película de Monster Inc y desde ahí se pasa otra vez a nuestra cama, que puedo hacer?

    Gracias y me encanto tu consejo! Solo que en su cama no cabemos las 2, que se podrà hacer, ya cuando esté lista?

    Saludos desde Mty Mx

    • Himar Viera dice:

      Hola Barbara,

      Pobrecita, sin duda esa película le habrá creado miedos a la hora de dormir sola en su habitación. Necesitaréis mucha paciencia para que vuelva a dormir sola. Yo te diría que dejaras pasar un tiempo antes de volver a intentarlo, y que cuando lo hagas, uses algo así como un ahuyentador de monstruos, como un repelente o spray de esos que se venden en internet. Puede ayudarte si la motivas lo suficiente.

      En cuanto si la capa es demasiado pequeña para vosotras, ¿podréis para entonces poner un colchón en su habitación, al lado del suyo?

      ¡Muchas gracias a ti por tu comentario!

  9. Angélica García dice:

    Hola Himar! Me ha encantado tu blog! Agradezco haberme topado con él, yo elegí la crianza con apego, dormimos con mi pequeño desde que nació (ahora ya tiene 4 años) y nos encanta a los tres. Había tenido todo muy claro en cuanto a la crianza con apego hasta este año que ya está en prescolar, y no había encontrado como manejar la crianza con apego en esta etapa que ya está más grandecito. Por ejemplo, tiene temporadas (sobre todo después de vacaciones) de ansiedad por separarse de mí e ir a la escuela (obvio para mí), por lo que cuando llega a la escuela llora y no quiere bajar del auto (cabe señalar que tuve que dejarlo en guardería desde los 2 años y fuera de las dos primeras semanas, no había llorado más). Su escuela es pequeña con pocos alumnos, conozco bien a las maestras y hemos platicado al respecto y en resumen me piden que trabaje con su “desapego”. He notado mucha sensibilidad en mi pequeño (incluso averigüé acerca de los niños altamente sensibles) sin embargo, si yo estoy cerca o si está él en casa, es el niño más sociable y seguro, incluso independiente en muchas cosas, no veo ninguna “dependencia”, pero esto me preocupa y no sé cuál es la mejor manera de manejarlo de forma respetuosa. Siempre qué el se altera en casa o se frustra le ofrezco mi compañía y si quiere, abrazos. Siempre que le frustra algo me pide abrazos y yo se los doy, siempre me pide ayuda para clamarse y le ayudo. En la escuela me piden que ya no lo abrace mientras él esté alterado, que espere a que se calme para abrazarlo y que le haga ver que él tiene las herramientas para calmarse solo. La verdad estoy super confundida con lo que debo hacer… ¡Auxilio!

    • Himar Viera dice:

      ¡Hola, Angélica!

      Leer tu comentario me ha producido dos sensaciones muy enfrentadas: por un lado y durante la mayor parte del mismo he sentido una admiración enorme por lo bien que habéis venido haciendo las cosas hasta ahora, os felicito de corazón. Pero al final del mensaje he sentido bastante rabia, por lo que me cuentas de la escuela. En particular, por las recomendaciones que desde allí te dan.

      Por favor, nunca niegues tus brazos, y ni mucho menos tu compañía, a tu hijo cuando se sienta frustrado. Además, la pauta que te dan me parece tan inútil como absurda: ¿de qué sirve que le abraces cuando ya no lo “necesita”? Te pido que imagines que tú, en tu trabajo, acabas de llevarte un disgusto enorme por una discusión y estás bastante alterada, ¿cuándo necesitarías que te abrazaran, calmaran, o consolaran? ¿En ese mismo momento, o cuando ya te hayas relajado tú por ti misma?

      Por supuesto, habrá situaciones en las que los niños busquen los brazos de Mamá o Papá para conseguir algún fin, eso es normal en casi todos los niños. Pero en un momento en el que sus emociones están desbordadas, ahí hay que ofrecerle nuestro apoyo, siempre. Y precisamente por eso lo hacéis: para que llegue el momento en que él disponga de las herramientas necesarias para calmarse solo.

      Como siempre digo en estos casos: no dejes de hacer lo que consideres mejor para tu hijo. Si tú sientes que debes abrazarlo y consolarlo, no dejes que nadie te haga creer lo contrario.

  10. Elizabeth dice:

    Hola q tal, desde q nació mi Tomás practicamos colecho, tiene 15 meses, y hace un mes pusimos una cunita al lado de nuestra cama, para mi sorpresa ha dormido de maravillas, primero dormía hasta la 1 y se volvía a mi cama a tomar pecho y luego yo lo volvía a su cuna, ahora dura hasta las 3 y regresa por el pecho, y nuevamente a su cuna, hasta las 7 u 8 de la mañana, siento q estamos avanzando mucho, y esto de la crianza respetuosa es maravillosa, creo q hemos logrado un apego seguro junto a mi pequeño.

    • Himar Viera dice:

      ¡Hola, Elizabeth!

      Claro que para tu hijo está siendo muy fácil avanzar: no ha tenido nunca ningún trauma y siempre ha sentido la compañía de Mamá y Papá. Eso facilita mucho las transiciones.

      Enhorabuena, me encanta leer casos como el vuestro. ¡Muchas gracias por comentar!

  11. Vir dice:

    Hola Himar..mi pareja me enseño tu blog y desde entonces te leemos con mucho interés.
    Mi chico tiene 27 meses y practicamos colecho desde que nació… No lo hicimos por convencimiento sino porque él nos ha ido marcando los pasos a seguir..
    Te escribo porque estamos agotados la lactancia a la noche en cada despertar es…
    Hemos intentado ser respetuosos en su crianza y nos descoloca esos despertares tan agitados y esa resistencia a dormir…Si yo no estoy..cuando trabajo de noche tiene menos despertares y concilia el sueño sólo eso me hace pensar en que quizás le estoy perjudicando el descanso…
    Por otra parte el cansancio acumulado nos hace perder los papeles en ocasiones ..
    Me da mucha envidia cuando leo estas transiciones tan llevaderas…Nos da la sensación que sólo damos pasos hacia atrás..
    Que nos aconsejas?
    Un saludo.

  12. Irene dice:

    Hola,
    he visto que ya no actualizas el blog ¿no piensas seguir escribiendo?
    Tu página me gusta mucho por eso pregunto.
    Un saludo.

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