La crianza con apego es un término acuñado por el pediatra estadounidense William Sears como método de crianza basado en la teoría del apego. Se trata de un método de crianza que destaca la influencia de un fuerte enlace emocional con los padres durante la infancia (apego seguro), considerándolo como un precursor de relaciones seguras y empáticas en la edad adulta.

Dentro del ámbito de la Psicología del Desarrollo, la teoría del apego,  desarrollada por el psiquiatra John Bowlby, se centra en la dinámica a largo plazo de la interacción entre el niño y el entorno, en particular en lo referente a las relaciones humanas (padres-niño). Se trata de una teoría multidisciplinar que no sólo se centra en los aspectos psicológicos del individuo, sino también en las teorías evolutivas y etológicas.

Los 10 aspectos más importantes de la Teoría del apego

  1.  El recién nacido necesita desarrollar una relación con al menos un cuidador principal para que su desarrollo social y emocional se produzca con normalidad.
  2. Los niños se apegan a los adultos que son sensibles y receptivos a las relaciones sociales con ellos.
  3. Las reacciones de los padres lleva al desarrollo de patrones de apego y éstos, a su vez, llevan a modelos internos de trabajo que guiarán las percepciones individualesemocionespensamientos y expectativas en las relaciones posteriores.
  4. El apego es el  vínculo afectivo o enlace entre un individuo (niño) y una figura de apego (por lo general el padre o la madre).
  5. Los niños se apegan instintivamente a quien cuida de ellos con el fin de sobrevivir y, en última instancia, de replicación genética.
  6. En los enlaces afectivos entre la figura de apego y el niño, la calidad del compromiso social es más importante que la cantidad de tiempo invertido.
  7. El conjunto de metas del sistema de comportamiento de apego es la de mantener un vínculo con una figura de apego accesible y disponible.
  8. La exploración del bebé es mayor cuando el cuidador está presente, debido a que su sistema de apego está relajado y libre de explorar. Si el cuidador está inaccesible o no responde, la conducta de apego se muestra con más fuerza.
  9. La ansiedad, el miedo, la enfermedad y la fatiga provocarán en el niño un aumento de los comportamientos de apego.
  10. Una separación significativa, ya sea física o emocional, de un cuidador conocido – o cambios frecuentes de cuidadores que impiden el desarrollo del apego – pueden resultar en psicopatologías en algún punto futuro en la vida.

 

Patrones de apego

Los estudios de la psicóloga estadounidense Mary Ainsworth  ampliaron los conceptos de la teoría del apego, permitiendo demostrar empíricamente sus principios. El más influyente de estos estudios es el conocido como Protocolo de situación extraña (poner referencia al estudio en detalle), donde Ainsworth evalúa el comportamiento de la separación y reencuentro entre niños y cuidadores. A raíz de sus resultados, identificó tres tipos de apego: seguroevitativo (inseguro) y ambivalente o resistente (inseguro). Posteriormente se incluyó un cuarto tipo, el apego desorganizado (desorientado). Los tipos evitativoambivalente o resistente y desorganizado-desorientado se consideran tipos de apego inseguro.

Apego seguro

El niño disfruta explorando en presencia de su cuidador, pero detiene la exploración cuando éste se marcha. Cuando el cuidador regresa, el niño se alegra y recupera con facilidad la tranquilidad y la exploración. El cuidador es percibido como una base segura desde la que explorar el mundo.

Apego evitativo o evasivo

Patrón prácticamente inverso al apego seguro. El niño no da señales de ansiedad cuando el cuidador se marcha, ni tampoco tiende a saludarle a su regreso. Reacciona de manera similar a estar / dejar de estar con el cuidador que con un extraño. Únicamente muestra ansiedad cuando se queda solo, independientemente de la figura que le haya dejado en esa situación.

Apego resistente o ambivalente

En este caso, el niño muestra un alto nivel de ansiedad incluso en compañía del cuidador. Los gritos y rabietas aparecen cuando el cuidador se marcha de la escena, pero cuando éste regresa, el niño se muestra muy enfadado. Esto revela cierta ambivalencia: tendencia a buscar la proximidad del cuidador, pero también a evitarla.

Apego desorganizado o desorientado

El niño muestra un comportamiento muy inestable y contradictorio, que no parece responder a ninguna organización lógica. Este patrón lo suelen presentar los niños que han sufrido alguna experiencia de maltrato. Se cree que el temor y la falta de coherencia que expresa el niño responde a las reacciones imprevisibles y atemorizantes del adulto.

 

¿Cómo afecta el tipo de apego en la infancia?

Aunque el apego inseguro prematuro no prevé necesariamente dificultades, constituye una inadecuación para el niño, especialmente si las conductas parentales continúan durante toda la infancia. En comparación con los niños con apego seguro, los niños con apego inseguro no están tan bien apoyados en muchos ámbitos de la vida, lo que pone en peligro sus relaciones futuras.

Los problemas sociales y de comportamiento aumentan o disminuyen con el deterioro o mejora de atención de sus padres. Sin embargo, un apego seguro prematuro parece tener una función protectora duradera.

El patrón más problemático es el apego desorganizado. Cuatro de cada cinco niños que sufrieron maltrato son susceptibles de ser clasificados como desorganizados, y sólo un 15% del total de niños maltratados son propensos a ser clasificados como seguros. Los niños con apego desorganizado tienen más probabilidades de convertirse en padres que maltratan.

Los modelos internos de trabajo que desarrolla el niño no son simples “imágenes”, sino que se basan en los sentimientos despertados en las relaciones con el cuidador, pues permiten al niño anticipar e interpretar el comportamiento del otro y planificar una reacción. De ahí que si un recién nacido percibe su cuidador como una fuente de seguridad y apoyo, será más propenso a desarrollar una autoimagen positiva, esperando igualmente reacciones positivas de los demás. Por el contrario, un niño con una mala relación con su cuidador puede internalizar una autoimagen negativa, y generalizar las expectativas negativas en otras relaciones.

El apego en adultos

A finales de los años 80 la teoría del apego se extendió a las relaciones amorosas entre adultos. Se identificaron cuarto estilos de apego en los adultos, que correlacionan con el correspondiente estilo de apego en el niño:

  • Apego seguro. Visión más positiva de sí mismos, sus parejas y sus relaciones. Cómodos tanto con la intimidad y con la independencia, ambas en equilibrio.
  • Ansioso-preocupado (ambivalente en los niños).  Visión menos positiva de sí mismos y de sus parejas. Búsqueda de mayores niveles de intimidad, aprobación y respuesta de la pareja. Personas excesivamente dependientes.
  • Evitativo-rechazante. Desean un alto nivel de independencia, muchas veces evitando por completo el apego. Se consideran personas autosuficientes, invulnerables a los sentimientos del apego y sin necesidad de relaciones cercanas. Tienden a reprimir sus sentimientos con una actitud de rechazo, que les lleva a distanciarse de sus parejas sobre las que generalmente tienen una opinión pobre.
  • Evitativo-temeroso (desorganizado o desorientado en los niños). Disparidad de sentimientos hacia las relaciones estrechas, deseando y al mismo tiempo sintiendo rechazo hacia la proximidad emocional de otras personas. Tienden a desconfiar de sus parejas, y tienen una pobre autoestima. Al igual que el evitativo-rechazante, tratan de reprimir sus sentimientos.

Los diferentes tipos de apego no necesariamente tienen que ser coherentes: un individuo puede mantener diferentes modelos para cada relación.

Fuentes:
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7 comentarios

  1. Amparo dice:

    Hola!

    En primer lugar, enhorabuena por el blog. Mi pareja y yo seremos papás por primera vez a finales de año y estamos en fase de investigación. La verdad es que lo que hemos aprendido las personas de nuestra generación ( tengo 36 años) es, salvo excepciones, conductismo puro y duro y cuesta alejarse de estos valores, pero sin duda vale la pena intentarlo.

    Tengo una duda sobre el apego (soy nueva en estas lides). ¿Es importante desarrollarlo sólo con una persona o ambos, el padre y la madre, pueden participar de él por igual (cada uno a su manera)? Me lo planteo porquehablas del cuidador en singular… Y, por otra parte, ¿cómo mantener el apego cuando vuelves a trabajar y el bebé tiene que quedarse con terceras personas una parte del día? ( En nuestro caso intentaremos que no ocurra antes de que cumpla un año).

    ¡Muchísimas gracias de antemano y, de nuevo, enhorabuena por tu trabajo!

    • ¡Hola Amparo!

      ¡Felicidades por el embarazo y la inminente paternidad! Cuántas ilusiones durante esos 9 meses… :)

      Un tipo de crianza respetuosa es mucho más efectiva, sin duda, si ambos padres participan por igual de ella. Esto no quiere decir que uno deba renunciar a ella sólo porque el otro progenitor tenga una visión más clásica, aunque estas diferencias pueden repercutir en mayor o menor medida en el niño.

      Esta manera de educar también es aplicable para los maestros y educadores infantiles, o personas que simplemente se quedan a cargo de nuestros hijos. De ahí que hable de “cuidador”, refiriéndome por igual al padre, la madre o al educador o cuidador.

      Con respecto a tu otra duda, el niño sabrá distinguir entre sus educadores o cuidadores en un centro o jardín de infancia, y entre sus figuras de apego (la teoría dice que, de hecho, los niños desarrollan UNA única figura de apego, normalmente la madre; yo, personalmente, discrepo en esto). Por lo tanto, se adaptará a diferentes ambientes. Lo que para mi sí es importante es que tratemos de encontrar un centro que se acerque lo más posible a nuestra manera de criar, porque de ese modo habrá más coherencia entre lo que le transmiten sus padres y sus educadores, creándole menos ansiedad y ayudándole a sentirse más seguro explorando el medio.

      ¡Espero haberte ayudado! Muchísimas gracias por pasarte, por tus palabras sobre el blog y por dejar tu comentario. ¡Mucha suerte!

  2. Fran dice:

    Excelente artículo! Estoy totalmente de acuerdo con todo lo expuesto. Además, hay que recordar la evidencia neurológica y biológica que ha demostrado cómo la relación de apego modela literalmente el cerebro del bebé, en este sentido son interesantísimos los trabajos del neurocientífico y psiquiatra Allan Schore. Os dejo una entrada a mi web que habla sobre el tema por si os apetece profundizar: http://psicologofmoreno.es/index.php/2016/02/02/la-madre-modela-literalmente-el-cerebro-del-bebe-durante-el-primer-ano-de-vida/

    Abrazos

    • Himar Viera dice:

      ¡Cierto! Y también son es muy interesante al respecto la bibliografía de Sue Gerhardt. Tengo pendiente algunas entradas sobre ello, pero no me da la vida, ¡jajaja!
      ¡Gracias por tu comentario! Otro abrazo para ti.

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