Iniciarse en el porteo: fulares y mochilas portabebés para madres y padres

Iniciarse en el porteo: fulares y mochilas portabebés para madres y padres

Hoy os voy a hablar de un complemento que, hace tan solo un par de años, no pensé que fuera a ponerme nunca: una mochila portabebés. No porque las viera con recelo, sino porque simplemente no veía en qué podía aventajar eso del porteo (así se llama coloquialmente al uso de estos sistemas) a los carritos convencionales. Por supuesto, así pensaba antes de convertirme en padre, porque ahora, como suele ocurrir en todo lo relacionado con la paternidad, veo las cosas de otra forma. Si estáis pensando en adquirir uno de estos sistemas de porteo, si ya tenéis uno y queréis ampliar la información o si simplemente queréis conocer sus principales ventajas y beneficios, este post es para vosotros.

A día de hoy creo que es una de las mejores inversiones que hemos hecho en casa para los niños. Ni cunas, ni cochecitos, ni cámaras de vigilancia, ni andadores. Nada como la mochila portabebés. ¿Por qué? Voy a tratar de enumeraros en este post algunas de las principales ventajas de este sistema, así como también algunos aspectos que conviene conocer para elegir apropiadamente un fular o mochila portabebés. Todo ello con la ayuda de Laura, de la tienda online especializada en portabebés Pajarito Pinzón.

Ventajas y beneficios del porteo

Para mi, las dos grandes maravillas de estos sistemas son: la comodidad y el contacto tan directo que ofrece tanto al niño como al padre o madre. Para mí, este aspecto fue toda una revelación, porque no es hasta que lo “llevas encima” cuando entiendes que este invento está muy bien pensado para padres apegados.

Pero hay más. Para Laura, “portear tiene los mismos beneficios que el contacto piel con piel con los bebés, lo que pasa es que un portabebés nos hace todavía más cómodo este contacto”. Aparte de los beneficios o ventajas de tipo más práctico, como tener las manos libres para poder hacer otras cosas (atender a otros hijos, tareas en casa, etc.) o la libertad de acceso, Laura enumera los siguientes beneficios:

  • Favorece el desarrollo adecuado de la cadera y la columna vertebral del bebé, al llevarlo en la posición recomendada.
  • Ayuda a los bebés a regular su temperatura.
  • Facilita la lactancia materna.
  • Regula el metabolismo del bebé (ritmo cardíaco y respiratorio, digestión).
  • Ayuda a los bebés a conciliar el sueño con más facilidad.
  • Los padres pueden detectar y atender con más rapidez las necesidades del bebé (hambre, sed, pañal sucio,…) al tenerlo tan cerca.
  • Favorece la estimulación temprana, ya que al ir en el portabebés pueden explorar y descubrir cosas nuevas desde un lugar seguro, teniendo la opción de refugiarse o descansar.
  • Ayuda reducir los cólicos del lactante.
  • El bebé está más integrado en la rutina diaria.
  • Ayuda a crear una relación más estrecha (un apego seguro) entre padres e hijos.
  • Cuida la espalda del porteador.

Hoy en día no es tan difícil encontrarnos en la calle con un padre o una madre porteando a sus hijos. Aunque a priori podría parecerlo, para Laura este hecho no es una cuestión de modas, sino que su uso cada vez mayor está relacionado con dos aspectos: “cada vez hay más gente consciente de la necesidad que tanto los bebés como los adultos tienen del contacto físico y de sus beneficios gracias a la labor que muchos profesionales, blogs de maternidad y paternidad, redes sociales, revistas, etc. están realizando a la hora de informar a las familias”, mientras que por otra parte “existe una necesidad de conciliar trabajo/familia/actividades (tanto para hombres como para mujeres) y el porteo te da la oportunidad de atender perfectamente a tu bebé y hacer otras cosas a la vez“. Esta última es una de las razones por las que, opina Laura, muchos tienen su primer contacto con el porteo.

Ante todo, comodidad y ergonomía

Ahora bien, tengo que reconocer que cuando en casa nos aninamos a comprar algún sistema de porteo nos abrumó un poco la variedad que existe en el mercado. Mochilas, fulares, bandoleras, mei tais… Ante tanta diversidad de opciones cabe preguntarse, ¿son todas adecuadas para el niño? A nosotros en su día ya nos comentaron que no, que no todos los sistemas respetan la fisiología del bebé ni tampoco cuidan la espalda del que portea. Laura lo corrobora, y además explica que “podemos diferenciar entre mochilas portabebés ergonómicas y las que no lo son” (las conocemos coloquialmente como colgonas). “Las ergonómicas ayudan a que la postura del bebé mientras es porteado sea la adecuada (piernas en ‘M’ o ‘ranita’, espalda en forma de C y vías respiratorias libres) y reparten el peso de forma equilibrada entre hombros, espalda y cadera del porteador, haciendo que no sufra la espalda”.

Comparativa porteo: colgona vs ergonómica

Las mochilas colgonas podemos identificarlas porque “el bebé va con las piernas estiradas y un poco separado del porteador (la sensación es que va como colgado, de ahí el nombre), recayendo todo su peso sobre su zona genital, y el peso para el porteador no está repartido de forma equilibrada”. La seguridad de un portabebés “depende en su mayor medida de su correcto uso, ya que es el adulto quien debe velar porque la postura del bebé sea la adecuada y que las actividades y movimientos que hace no pongan en riesgo al bebé”.

¿Y cuánto cuestan?

He de confesar que cuando conocí los precios en los que “se mueven” las mochilas y fulares portabebés no me parecieron nada elevados. Siempre tuve claro que algo que vas a usar para cargar con kilos de amor durante muchas horas a la semana debe estar muy bien acabado y reforzado, además de brindar todas las comodidades para que hagamos un uso cotidiano de él. Laura nos pone un poco al día a este respecto: “en el caso de las mochilas ergonómicas los precios rondan entre los 90 y los 120 euros, algunas más económicas y otras más caras, pero son artículos que pueden usarse hasta que el bebé pese 20 kilos aproximadamente”. En el caso de los fulares elásticos y tejidos, mei tais, bandoleras de anillas, etc., “la gama de precios se amplía, desde los 40 euros“.

 

De entre todos los sistemas disponibles, nosotros en casa nos decantamos por la que nos parecía más práctica y cómoda para nuestras circunstancias. Queríamos una mochila muy resistente, que nos durara mucho tiempo (hasta los cuatro años, al menos) y que fuera cómoda para los dos, el porteador y el niño, y que además permitiera portear en las dos posiciones, por delante y por la espalda. Nos decantamos por la Boba, y tan contentos estamos con ella que hemos comprado la versión más actual (la Boba 4G) para nuestro segundo hijo.

Pero sin duda la mejor parte de la inversión es la respecta a la parte afectiva. Como “padre apegado” que soy, siempre he dicho que las madres tienen una gran suerte al poder llevar a su hijo dentro. Obviamente es muy diferente llevar a tu hijo en tu interior que llevarlo en una mochila portabebés. Pero créeme: no he encontrado nada más parecido. Te animo a que lo pruebes. Me lo agradecerás.

 


Los 5 aspectos más importantes a la hora de elegir una mochila portabebés

  1. Asegúrate de que permite la posición ranita recomendada.
  2. Hay mochilas para diferentes etapas, edades y pesos, asegúrate de que se adapta al peso, etapa evolutiva y desarrollo de tu bebé.
  3. Es necesario que incorpore algún sistema para sostener la cabeza en los primeros meses o cuando los más mayores se duermen (algún reductor o capucha).
  4. Es conveniente que tengan los tirantes y cintura acolchados para mayor comodidad y cuidar tu espalda.
  5. Infórmate de los accesorios que incorpora: capucha, adaptador para recién nacidos, bolsillos, estribos, etc. Y cuáles de ellos te van a ser realmente útiles.

 

Himar Viera

Apasionado de la crianza basada en el respeto y el cariño. Entusiasta y estudiante de Psicología. Mi mayor logro: ser padre. Me ha cambiado la vida.

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Experiencias

10 comentarios

  1. Eva dice:

    Hola!
    Cuál me recomendaríais para estar en casa y en la oficina? Supongo que una mochila es demasiado rígida para estar sentada con ella.
    Gracias!

    • ¡Hola, Eva!

      Efectivamente, para estar mucho tiempo sentada la mejor opción no es la mochila. Dependiendo del tiempo que tenga tu bebé, quizás la mejor opción para ti sea un fular o una bandolera. Nosotros en casa probamos primero un fular antes de descubrir la mochila, y aunque al principio cuesta un poco acostumbrarse a colocarla, luego resulta muy, muy cómoda. Por otro lado, los fulares funcionan mejor en bebés durante su primer año, cuando todavía no pesan demasiado.

      ¡Gracias por dejar tu comentario! :-)

      • Eva dice:

        Muchas gracias! Creo que me decantaré entonces por una bandolera o fular, que además será más fresca en verano, para estar en casa, y por la emeibaby para darle trote cuando vaya creciendo. Nace en agosto, pero soy previsora ;)

        Gracias de nuevo por la ayuda!

  2. Diana dice:

    Imposible haberlo explicado mejor. Nosotros somos porteadores desde el minuto cero y puedo decir que es lo mejor que hemos hecho. Es cómodo, práctico y una inversión realmente buena de la que no nos arrepentimos (el resto de cachivaches que intentan colarnos en las tiendas de puericultura suelen ser prescindibles pero un fular o una mochila ergonómica son tan útiles…).
    Un artículo muy práctico y completo :-)

    • ¡Pero qué maja es usted! :-)

      Gracias, Diana. Sí, me consta que lo sois porque además hace ya tiempo que descubrí que tenemos la misma mochila, jijiji. Y permíteme añadir a tu comentario: si ahora la ves útil, ¡ya verás cuando tengáis dos peques! (si es que ocurre, que no digo yo “ná!” :-D). Porque en mi caso se revaloriza aún más para apañarte con los dos.

      ¡Un abrazo fuerte!

  3. Guille dice:

    Aquí un papi que portea a su niñita casi a diario… es una maravilla! Nuestra hija es pequeñita (mes y medio) y le encanta ir allí metida: se siente tranquila y calentita y duerme mucho. Mi esposa da el pecho y tenemos el acuerdo de que al menos una vez al día, entre toma y toma yo salgo a pasear con la niña y así la mamá puede disfrutar un largo y absoluto descanso. Hemos mirado muchas opciones, así que puedo recomendar con imparcialidad: como fular usamos el bobawrap, como mochilas tenemos el ergobaby y el babybjörn, los dos muy buenos y que nos regalaron. El becobaby también es muy bueno, pero no lo tenemos. Ahora queremos comprar un fular simple, con anilla, para usar en casa… afrikookoo se llama. Convencidos totales!!

    • ¡Hola, Guille! Qué alegría me da recibir comentarios de papás seguidores del blog :-)

      Qué maravilla lo que cuentas, se te nota que estás disfrutando mucho del porteo. Esa sensación que tienes tú ahora es la que me llevó a escribir la entrada y contar los beneficios de llevar “encima” a nuestros peques :-)

      ¡Muchas gracias por contar tu experiencia!

  4. Guille dice:

    Pues sí, lo disfruto mucho. Hoy en el coche le comentaba a mi esposa lo diferente que es la sensación entre llevar a tu hija literalmente encima o llevarla en el asiento trasero del coche. Mientras conduzco, me siento desconectado de ella y ella de mí (supongo), me siento un chófer y no un padre. Cuando la llevo encima y caminamos por la calle, ¡¡es otra historia!!

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