Memorias de antes de nacer

Memorias de antes de nacer

Mamá, Papá: de todas las preguntas que os asaltarán la cabeza cuando leáis estas memorias (que de dónde saqué el papel y el lápiz para escribirlas, que cómo lo conseguí sin apenas luz, que cómo es que no están empapadas las hojas…, etc.), imagino que la más importante para vosotros es “¿Por qué?”. La respuesta la conoceréis a continuación.

La que ha venido siendo mi “casa” durante los últimos meses (¿que cómo sé cuánto es un mes? No volvamos a lo mismo) empieza a resultarme pequeña, ¡e incluso a veces se contrae! Quizás pronto tenga que mudarme. Así que me daré prisa en escribir estas memorias.

Quisiera pediros algunas cositas para cuando salga de aquí:

Para ese momento, me gustaría permanecer pegado a la piel de Mamá o, en su defecto, a la de Papá. El “hotel Nido” estará todo lo bien que quieran contaros, pero no es allí donde quiero ir. Para mi primera comida (y, por un tiempo) quisiera tomar exclusivamente teta, Mamá. Esos inventos de plástico que intentan engañarme para que crea que es una teta ya los conozco, y conmigo no van a funcionar.

Para los primeros meses (o puede que incluso años, ya lo pensaré) quiero dormir con vosotros, todas las noches. Llevo durmiendo en contacto directo con Mamá un montón de semanas, y ya me he acostumbrado. Prometo que dormiré mejor con vosotros que encerrado en una de esas jaulas de madera. ¡Ah!, otra cosa: no os molestéis en seguir esos métodos que prometen “enseñarme a dormir”. No me enseñarían cómo dormir, sino cómo puede llegar a ser inútil pediros auxilio de la única forma en que podré. Además, ¡llevo muchos meses durmiendo perfectamente! Ya sé cómo se hace.

Por favor, no me dejéis llorar. Ya sé que alguna vez será inevitable (entre parar la inundación en la cocina o hacer que pare de llorar… Bueno, solucionad la inundación lo antes posible), pero no permitáis deliberadamente que llore. Eso no hará más que estresarme mucho y aumentar la probabilidad de problemas en el futuro. En cuanto salga de aquí, mis habilidades comunicativas se reiniciarán y la única manera de poder comunicarme con vosotros será con el llanto, al menos al principio.

Cuando sepa andar y hablar de manera fluida observaréis que querré cogerlo todo, y ya. Tiraré cosas al suelo, poniendo especial empeño en romperlas. No os imagináis (¿o sí?) lo divertido que es conocer cómo se comportan las cosas que hay fuera de mi pequeño universo creciente. Como se trata de la manera en que aprenderé a conocer el mundo, y vosotros también estáis en él, es probable también que trate de desesperaros, de llevaros al límite, en alguna ocasión. No es nada personal (recordad que os quiero incondicionalmente), pero de la misma manera que rompiendo y deformando cosas comprendo sus propiedades, necesitaré conoceros muy bien a vosotros.

Por favor, comprended cómo funciona mi cerebro a medida que vaya creciendo. No esperéis que comprenda ironías con dos años, ni que empatice con tres, ni cosas así. Hasta que cumpla aproximadamente los cuatro, no seré capaz de entender que las otras personas también tienen mente, metas y motivaciones. Cuando tenga rabietas, tened claro que nunca buscaré fastidiaros. Siempre aparecerán por alguna razón, aunque no sea yo capaz de expresaros cuál. Pero para eso sois vosotros los adultos, ¿no? “Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite“.

Papá, Mamá, no necesitaré muchos regalos, ni muchas actividades extraescolares. Lo que de verdad quiero es estar con vosotros, jugar, irnos de vacaciones, leer, hacer de todo, juntos. En ningún otro contexto me sentiré más seguro y feliz.

Y, para dentro de muchos años, cuando llegue la adolescencia, comprended (y recordad, a vosotros también os pasó) que mi cuerpo y mi personalidad sufrirán muchísimos cambios. No podré evitar esos cambios, pero con vuestra comprensión podréis ayudarme a llevarlos con naturalidad, dignidad, amor y respeto.

Papá, Mamá: ya os quiero. No necesito ver vuestra cara, vuestra forma de ser, ni tan siquiera cómo me trataréis. Os quiero de la manera más espontánea, natural e incondicional que se puede querer a alguien. No quiero unos padres perfectos: aprenderé de vuestros errores tanto o más que de vuestros éxitos. Lo único que deseo es que disfrutéis de mi crianza, y llegar a la edad adulta y ver en vuestros ojos que desde antes de nacer y durante todos mis años ya os hice felices.

Nota del autor del blog: Puede que éstas no fueran nunca las memorias de un no nacido. Pero si yo tuve las mías, desde luego debieron ser éstas.

Himar

Apasionado de la crianza basada en el respeto y el cariño. Entusiasta y estudiante de Psicología. Mi mayor logro: ser padre. Me ha cambiado la vida.

Últimas publicaciones de Himar (ver todas)

Opt In Image
¡Suscríbete gratis a Paternidad con Apego!

Si te gustan los contenidos de Paternidad con Apego, suscríbete gratis al boletín para no perderte ninguna publicación. Recibirás un correo electrónico cuando haya nuevas entradas en el blog.

¡Paternidad con Apego odia el spam tanto como tú! Tus datos nunca se cederán a terceros.

Crianza respetuosa

9 comentarios

  1. Papacangrejo dice:

    Muy emotivo, pero cierto, a veces cuando boy a enfadarme lo miro y por mi cabeza pasan palabras similares. Amor, amor y más amor, esa es la fórmula.

    • Tú lo has expresado perfectamente, Papacangrejo: amor, amor y más amor. Por desgracia, muchas veces se olvida que esto es lo más importante. Me alegra leer que tú no lo permites :-)

      ¡Gracias por comentar!

  2. Bombones dice:

    Pues si tú estás esperando disfrutar de nosotros, y nosotros disfrutar de tí… todo debería ir bien, verdad?
    No hay que hacer mucho más, sólo recordarlo de vez en cuando. Muy bonito post.
    (Me quedo a dar una vuelta en el blog)

    • Debería, sin duda, ser tan sencillo como dices, Bombones. Pero a veces no es fácil, porque criar desde el cariño, con respeto y amor, exige una dedicación (tanto física como emocional) muy importante, y no todos los padres están dispuestos a ofrecerla. Si, como bien dices, lo recordáramos de vez en cuando, en esas ocasiones “díficiles”, disfrutaríamos mucho más de la crianza.

      ¡Muchas gracias por tu visita! Espero que gusten los contenidos del blog.

  3. Nuria dice:

    A ver cómo lo digo… Me ha gustado el escrito.
    El caso es que a mí me parece una cosa tan obvia que no comprendo que se tenga que predicar tanto lo de la crianza con apego… Tengo dos hijos y una hijastra. Los tres viven conmigo y todos me cabrean y me enternecen por igual. No concibo otra manera de criar que no sea queriéndoles y respetándoles. Mi pregunta es: ¿A quién va dirigido el texto? Porque el que no tenga sensibilidad para emocionarse frente a un hijo y darle lo mejor de él… ¿Va a emocionarse con un texto? Te hago la pregunta desde el más profundo respeto y desde mi desconocimiento, que yo formación en psicología no tengo ninguna.

    • Hola Nuria,

      Lo cierto es que me encanta tu comentario, porque es muy interesante lo que planteas. Por desgracia, yo conozco otras maneras de criar muy distintas a las que abordo en PaternidadConApego, las veo cada día a mi alrededor. Por supuesto, si les preguntara a esos padres si consideran que están criando a sus hijos “queriéndoles y respetándoles”, estoy convencido de que me contestarían que sí. Y es más, no me cabría duda de que así lo piensan y sienten. Simplemente, no son conocedores de las consecuencias de muchos de los métodos de crianza “tradicionales” (castigos, abuso de autoridad, amenazas, no cuestionar las órdenes de los adultos… y un largo etc.).

      Todos esos padres, sin duda, se emocionan ante sus hijos y les ofrecen lo mejor de ellos mismos. Pero muchos de ellos no conocen las consecuencias negativas de ciertos métodos de crianza. Y ese es el principal objetivo de este blog: brindar información a aquellos padres y madres que se preocupen por comprender los pros y los contras de la educación que ellos mismos recibieron o ven en los demás, y evolucionar hacia una crianza de sus propios hijos mucho más respetuosa y cariñosa.

      Otro saludo para ti, ¡y muchas gracias por comentar!

Comentarios desactivados.