El sesgo de las necesidades cubiertas

El sesgo de las necesidades cubiertas

Crianza respetuosa Experiencias

El pasado martes mi hijo y yo tuvimos, como cada semana, clase de patronatación. Ya llevamos muchos meses yendo a las clases y el pequeño cada vez se lo pasa mejor. Sin embargo, en esta ocasión no le apetecía mucho bañarse (quizá porque el agua estaba tan caliente que contábamos con nuestro propio frente con nubes de desarrollo en el techo de la piscina, o por cualquier otro motivo).

Si algo tengo muy claro es que no vamos a la piscina a pasar un mal rato. Ninguno de los dos. A él no le apetecía hacer ciertos ejercicios y yo no le forcé, sino que me limité a abrazarle hasta el siguiente ejercicio. Entonces nuestro “profe”, (majo donde los haya, por cierto; ¡un saludo, Gumersindo! -esto de cambiar los nombres para preservar el anonimato es súper molón-), acostumbrado, decía,  a escenas en las que los niños lloran en cuanto se separan de sus madres o no quieren hacer los ejercicios,  y sabedor de que a mi me interesan especialmente los aspectos psicológicos de la crianza, me dijo: “Himar, una pregunta: si un niño tiene sus necesidades cubiertas, ¿tiene sentido que llore y, consiguientemente, abrazarle y que no haga algo que quieres que haga?“. Seguir leyendo

De necesidades y caprichos

De necesidades y caprichos

Crianza respetuosa

Hace unos días un amigo, padre de una niña de 3 años y de un bebé de 10 meses, me contaba acerca de éste último:

Con Javier lo estamos pasando fatal. El problema es que no duerme bien, se despierta hasta 14 veces en una misma noche, y cuando lo hace, llora desesperadamente. Lo único que le calma es que lo cojamos en brazos, en especial su madre. En cuanto lo sacamos de la cuna y le damos un paseo, se calma. Si se ha dormido de nuevo le dejamos en la cuna, pero al poco rato se vuelve a despertar llorando intensamente, y vuelta empezar. Lo único que quiere son brazos. Seguir leyendo