Omisión de privilegios como modo de castigo

Omisión de privilegios como modo de castigo

Crianza respetuosa Experiencias

Como comentario a la entrada ¿Significa la crianza respetuosa dejar a los niños hacer lo que quieran?, un seguidor del blog escribe:

“Me ha gustado bastante este articulo, lo considero muy util ahora en mi faceta de padre primerizo. Sin embargo, en el tema de los castigos discrepo un poco. Lo que pasa es que es una cuestión de vocabulario, mas que castigos yo abogaría por “privilegios que no obtienes por no hacer las cosas bien”, en lugar de “consecuencia negativa de algo mal que has hecho”. Pero claro está que es necesario que el niño comprenda lo que está bien y lo que no y que razone, aunque el razonamiento sea “me voy a quedar sin salir por no haber hecho las cosas bien”, a lo que se le puede dar la vuelta y puede entender “si hago las cosas bien hechas, a parte de que soy bueno y me hace sentir bien, encima me van a dejar salir”. Yo sí que estaría a favor de estos “castigos”, aunque la palabra sea malsonante, pero siempre aplicados desde el lenguaje positivo y razonando mucho, no “porque lo digo yo”, si no “porque tú mismo sabes que eso no ha estado bien”. Espero haberme explicado…” — Joan

Joan aborda un punto interesante en su mensaje en relación a la educación de los hijos, en general, y a los castigos en particular. Coloquialmente todos tenemos más o menos claro lo que se considera castigo, y es algo así como una consecuencia negativa, no natural -no usamos la palabra castigo si nos electrocutamos por meter los dedos en el enchufe-, a una acción (u omisión) en una determinada conducta. Seguir leyendo

Niño bueno, niño malo

Niño bueno, niño malo

Crianza respetuosa Equilibrio personal y familiar

A las personas nos gusta etiquetar a los demás. “María es inteligente y astuta“, “Manuel es terco“, “Ese niño es muy inquieto“. Más que gustarnos, el etiquetado social desempeña una función adaptativa en el ser humano: nos sirve para crear nuestros esquemas sobre los demás, los cuales son útiles para poder predecir su conducta de un modo muy “económico” (no necesitamos más que unos pocos datos para crearlos). Si a Pilar la considero una persona responsable porque es muy trabajadora, no sólo esperaré de ella que no desatienda su trabajo en la oficina, sino que además esperaré que también sea una persona responsable en su hogar y con sus amigos. Seguir leyendo

Por qué la crianza con apego SÍ les prepara para el mundo exterior

Por qué la crianza con apego SÍ les prepara para el mundo exterior

Crianza respetuosa Equilibrio personal y familiar

A raíz de la entrada “10 alternativas a las ‘consecuencias’ cuando tu hijo no coopera“, un seguidor del blog escribió el siguiente comentario:

“¡Hola! Me encanta leer este tipo de consejos y los veo en su mayoría como una gran alternativa a la educación tradicional; choco un poco porque me preocupa que al practicar únicamente este tipo de crianza el niño se tope con un muro de intolerancias en el mundo exterior, donde la gente no tiene la paciencia que sus padres le dan, ni sus maestros la sabiduría emocional, o sus compañeros el tacto de un adulto y él que esta acostumbrado a un ambiente distinto sufra.(…)”. Seguir leyendo

Diez pasos para amar incondicionalmente

Diez pasos para amar incondicionalmente

Equilibrio personal y familiar

“La lección última que todos tenemos que aprender es amar incondicionalmente, lo que incluye no únicamente a los demás, sino también a nosotros mismos.” — Elisabeth Kubler-Ross

Todos sabemos que los niños necesitan amor incondicional para desarrollarse adecuadamente. Pero, ¿cuántos de nosotros nos sentimos capaces de darlo? No podemos, simplemente, dar algo que no llevamos dentro. Amar a tus hijos comienza con amarte a ti mismo.

Si no tuviste una infancia perfecta, o si eres más irritable que compasivo, ¿debes rendirte en el propósito de ser un buen padre? No. Diferentes estudios muestran que siempre podemos crecer interiormente, hasta convertirnos en más amorosos con nosotros mismos y con los demás. De hecho, el camino más rápido para ensanchar nuestros corazones es la paternidad, porque el amor por nuestros hijos nos motiva a crecer. (Te sacrificas y trabajas duro más por tu hijo que por ti mismo, ¿verdad?) Seguir leyendo

No llores

No llores

Crianza respetuosa

Lo escucho constantemente. “No llores”, “¡Pero si eso es una tontería! No llores por ello”, y otras variantes con el mismo mensaje. En ocasiones la solicitud del progenitor abandona la calma para pasar a la amenaza o al castigo: “Como sigas llorando te quedas sin ir al ‘burger'”.

¿Qué tiene el llanto del niño que nos causa la necesidad de extinguirlo, por el medio que sea y por los argumentos que sean? Desde un punto de vista biológico estamos genéticamente programados para responder ante el llanto de nuestros hijos (en especial las madres, pero también puede ocurrir en los padres) a nivel fisiológico (variaciones del ritmo cardíaco, conductividad de la piel). Aunque estos efectos se van mitigando a medida que el niño crece, probablemente como fruto de la habituación, nunca llegan a desaparecer del todo. Seguir leyendo